Los esposos regresaron a casa con los tres bebés, habían dispuesto tres portabebés para coche, ellos permanecían dormidos la mayor parte del tiempo por ser unos recién nacidos, pero cuando les llegaba el hambre abrían los ojos y comenzaban a llorar
Nathaniel, subió con mucho cuidado a Romina, al auto, ella estaba muy dolorida por la cirugía, no había otra forma de que diera a luz sin tener complicaciones más que practicarle una cesárea, así los cinco arribaron a la mansión
Los mellizos y