El Hades, entró a la habitación de los trillizos, Darriel y Daniela se encontraban ahí supervisando a las niñeras y cuidando de que sus hermanitos estuviesen bien, apenas vieron entrar a su padre, el mellizo corrió hasta él
— ¡Papá!
— Ven aquí, campeón — el mafioso cargó a su pequeño bodoque
— Yo la ví, ella estaba llena de sangre en sus ropas, su rostro estaba sin color y no respondía cuando la llamaba — el niño lloraba, a final de cuentas aunque Darriel, era un niño muy especial e i