Angela y los niños se escondieron en una de las habitaciones, Nathaniel, tenía el ataque de los Yakuza encima, pero aún así no perdió el temple
Afuera varias camionetas con hombres tratando de entrar daban pelea, pero los guardaespaldas de Nathaniel, ya estaban con armas de altos calibres
Cada disparo hacia volar a los coches, los mafiosos asiáticos quedaban desmembrados y esparcidos en el suelo, se habían metido con la mafia equivocada
En la mansión de Nathan y Eleanor, la ex agente