Romina no tuvo más remedio que seguir al CEO que se veía estaba de más mal humor que de costumbre.
El hombre subió al elevador, está vez miró a Romina y dijo.
— Suba, vamos retrasados y a mí no me gusta llegar tarde a mis reuniones.
— Está bien...
Más que una petición fue una órden, la asistente pronto subió, de inmediato supo que era una mala idea porque parecía que le faltaba el aire.
— Hoy veremos a un socio muy importante, él está aquí para ampliar sus... negocios — Nathaniel no le iba a de