Suponía que ocultar mi sorpresa sería más difícil de lo que realmente fue, y es que al final del día apenas puede volver a ver a Haizea después de mi regreso de la joyería. Nuestras responsabilidades y reuniones en la empresa nos han mantenido separados, todo eso sin contar que de manera implícita estuve colaborando con los agentes que investigan a los empleados de la empresa.
No fue hasta que nos encontramos en la salida que nos volvimos a ver y ella como siempre me ha contagiado con su actitu