Fuera de la habitación, Enzo se mantiene de pie, su semblante grave y preocupado. Ha estado esperando, sin atreverse a interrumpir el momento de Alessandro y Nicole, consciente de la fragilidad del momento que ambos están viviendo. Su mente, sin embargo, está en otro lugar, calculando posibles movimientos, estrategias, cualquier cosa que pueda ayudar a su nieto.
El sonido de pasos rápidos subiendo las escaleras lo saca de sus pensamientos. Enzo levanta la mirada y nota a un hombre que se acerca