Cuando entró esa mujer que decía que me conocía en la habitación donde yo estaba y la mire, miles de imágenes pasaron por mi mente, no pudiendo percibir ninguna de aquellas imágenes claras, que me dijera quién era realmente esa mujer y para qué había venido desde tan lejos para verme
— No Adam, déjala pasar cariño por favor — le dije
— Hola Katia, ¿como estas cariño? — me pregunto
— Quiero acordarme de ti, pero me cuesta mucho saber quien eres y el caso es que sé muy bien que te conozco, por fa