Nos sentamos todos en las sillas, a cenar sintiéndome fuera de lugar, porque aunque todos éramos amigos, pero estar con dos parejas y yo completamente sola, me hacía sentirme un poco incómoda, al ver como las dos parejas se besaban o se hacían arrumacos, aunque yo para ellos era el centro de atención,
— Katia, tengo una proposición para ti y espero que me digas que sí — me dijo Mario
— Ya hemos hablado Johana y yo, le he dicho que en unos días le daré una contestación, por ahora necesito pensar