Mientras estuve ingresada en el hospital, vinieron a visitarme casi todas mis compañeras incluidos Oscar y Hector, que hacía mucho tiempo que no los veía, formándose en la habitación un gran jolgorio, riéndonos Mario ya que los demás pacientes se estaban aquejados del ruido que estábamos haciendo. Cuando ya por fin me dieron el alta, Mark quería llevarme a su casa, pero yo me sentía más cómoda en la casa donde empezó mi aventura con mis amigas en la gran ciudad. Mark me trajo algo de ropa para