Al día siguiente y sin ningún equipaje, ya que nos íbamos a quedar solamente en mi pueblo para enterrar a mis padres. Nos marchamos en la limusina, Aaron, Adam y yo hacia el aeropuerto donde estaba el avión privado de mi padrino preparado para volar, al llegar, el chofer nos abrió la puerta del vehículo bajando los tres y subiendo por las escaleras, poniendo rumbo a los Estados Unidos, segundos después el piloto. Cuando el avión aterrizo, bajamos de él subiendo a un vehiculo negro con las lunas