Nos quedamos mirándonos a los ojos, acercando nuestros labios, besandome Mark muy suavemente mientras yo le rodeaba su cuello con mi mano, enredando mis dedos en su pelo, apretando sus labios a los míos. Me tumbo en el sofá, sin dejar de besarme, mientras acariciaba mis pechos por encima del camisón que yo llevaba. Mark se puso de pie sin dejar de mirarme mientras se quitaba la ropa, haciendo yo lo mismo, quedándonos los dos desnudos tumbandonos en la alfombra del salón al lado de la chimenea q