Me senté a su lado en el suelo en un intento de calmarlo, Robert puso su cabeza apoyada en mi hombro cogiendo mi mano.
— Siento haberte gritado delante de tud compañeros, pero me duele haber perdido a un paciente de esa manera — me dijo
— Es lógico que te encuentres asi, pero sabes que hay veces que podemos salvar vidas y otras veces no está en nuestras manos, ahora tienes que animarte y seguir luchando — respondí
— Gracias Katia, eres un angel para mi después de lo que te hice pasar — me dijo