Contrario a lo que cualquiera de ellos hubiese podido llegar a esperar, esa mañana amanece tan gris y fría como la anterior, aunque por suerte para todos, la lluvia por fin se ha detenido. Otro cambio en comparación con el día anterior, es que en esta oportunidad Kirsteen e Ian atraviesan las puertas del tribunal juntos.
Aunque ambos han conseguido descansar unas pocas horas, el cansancio sigue presente en sus rostros. Aunque ambos están conscientes de que su cansancio no es físico. Es más, el