Al bajar del auto, Kirsteen apresura su andar al interior del juzgado ganándole el paso a la lluvia que comienza a caer poco después de que ella entra. Tan pronto como cruza la puerta, es recibida por el murmullo de las conversaciones a su alrededor, algunos oficiales se vuelven y fijan la mirada en ella, pero es apenas unos segundos antes de volver su atención a sus conversaciones.
Por unos segundos, Kirsteen puede sentir como su corazón busca comenzar a latir de manera desembocada, pero rápi