Contrario de lo que se esperaría por ser hora del almuerzo, ese día la biblioteca parece tener más estudiantes de lo normal, tal vez por ello tardó más de lo acostumbrado en encontrar una mesa vacía, y es que todas las del área principal se encuentran ocupadas, así que le tocó tomar unas de las que se encuentran al fondo, en un área más apartada.
Mientras revisa las estanterías, Siena disfruta del olor a madera, papel envejecido y contradictoriamente a tinta fresca que llena la estancia. El man