—Esta es una mala idea, solo tú debes brillar en tu boda —Siena insiste un poco mientras la señora Abbod ajusta la cinturilla con alfileres.
—Y créeme que así será, pero eso no impide que tú también te puedas ver hermosa ese día —de pie a su lado, Skye sonríe por medio del reflejo—. Además, tú te verás hermosa para el resto de los invitados mientras yo solo necesito verme hermosa y perfecta para mi futuro esposo.
—Entonces casémonos ahora mismo —Alexander deja salir sus palabras con la misma n