—¿Y cómo planeas celebrar? —le pregunté con curiosidad.
Se levantó de la silla y se acercó a mí, rodeándome con sus brazos.
—Tal vez con una cena especial, o quizás con un paseo nocturno por la ciudad, como esos que hacíamos al principio. O tal vez tenga una sorpresa preparada.
Apoyé mi cabeza en su pecho, me perdí en los latidos acelerados de su corazón.
—Sea lo que sea, mientras esté contigo, me parece perfecto.
Nuestros labios se encontraron con una intensidad que parecía unir amor, pasión