— Se preguntaran el motivo de esta cena…
En el momento en que Vanessa puso su mano izquierda sobre la mesa y vi el anillo que llevaba en el dedo anular mi cerebro se desconectó, mis emociones se agolparon en el fondo de mi garganta luchando por salir. Ahí se había perdido la mínima esperanza, si es que la había. Salí del trance cuando todos empezaron a aplaudir, los estaban felicitando por su compromiso. Susurré con una exhalación y una sonrisa en los labios, tan falsa que me dolía la mandíbula