Después de clases pasé a la casa, me cambié y me puse un conjunto deportivo color negro, recogí mi cabello, un poco de brillo en mis labios y listo. Cuando salí de casa mamá se quedó mirándome como si estuviera loca, le parecía extraño que hacer ejercicio me pusiera tan feliz.
Lara me acompañó, estaba un poco nerviosa, no podía negarlo, ella empezó a hacerme masajes en los brazos y a decirme; tú puedes. Se suponía que ella iba a entrar conmigo, pero cuando estábamos por cruzar la puerta me emp