—Era inevitable llegar a este punto —dijo Josh, levanté la cabeza—. Es imposible salir ileso de unas llamas tan grandes; te quemas o te ahogas con el humo. El fuego se extinguió, pero ahora solo quedan cenizas, así que hay que empezar de nuevo. Y no va a ser fácil, pero se tienen el uno al otro y eso es suficiente.
Me miró directo, con una expresión calmada y comprensiva. Ahí confirmé que de verdad sus intenciones con ella eran honestas.
—Ella apostó todo lo que tenía por ti, haz que valga muc