Tensé la mandíbula. Josh me miró con una ligera sonrisa y después de un instante me aclaró:
—Está dormida... se le pasaron las copas.
Inhalé profundo, intentando contener el impulso de replicar. Sabía que estaba jugando conmigo, tal vez poniendo a prueba mis reacciones y aunque la situación no ayudaba, intenté mantener la compostura. Josh era su amigo… Aunque me molestaba sabía que estaba en buenas manos. Me guió hasta la habitación, abrió la puerta y se hizo a un lado, entonces la vi, tenía re