Esa semana pedí cita con el ginecólogo y empecé a cuidarme, no podía arriesgarme.
Nochebuena…
Como ya era costumbre le ayudé a mamá con lo que podía. Estaba un poco nerviosa, mamá me agobiaba con una cantidad de preguntas, incluso planes de boda. Me quedé mirándola con una risita en los labios mientras pensé; por supuesto que quiero casarme, pero con tu yerno. Mamá siguió preguntando cosas sobre Josh, estaba demasiado curiosa, insistía en que debíamos formalizar.
Cuando se acercaba la hora me