Empezaron a comer, al parecer ni Alan ni Ale tenían apetito. Josh, se inclinó hacia Ale con una sonrisa sirviéndole un poco de ensalada. Alan, que estaba sentado frente a ellos pasó la bandeja de carne sin realmente mirar a nadie, sus dedos rozaron los de Ale de manera fugaz, pero intensa. El contacto envió un escalofrío por la espalda de Ale, ella trató de ocultar su reacción. Un leve ardor subió a sus mejillas, esa manera en la que él intentaba marcar territorio la volvía loca y eso a él le e