Era una noche fresca, cielo despejado en esa parte de San Juan. El agua estaba tibia gracias al sistema de la alberca.
Leonel llevaba uno minutos de haber terminado de nadar. En ese momento sus pies eran las únicas extremidades sumergidas en el agua.
Solo llevando un bañador tipo short, ingería un poco de refresco negro con hielo en un vaso corto.
Por primera vez se sentía bien. Y la confirmación de ello se la daba el simple hecho de estar allí junto a un grupo de personas que él podría llamar