Mundo ficciónIniciar sesiónSobre el suelo poroso y húmedo, Zola contaba cada minuto mientras trataba de aferrarse a la vocecita que le ordenaba resistir el impulso de rendirse y simplemente dejarse morir lentamente.
Abriendo débilmente los ojos, sintió contra su mejilla que el suelo vibraba, pero ningún sonido llegaba a sus oídos. Como si todo estuviera en silencio.
Se acurruc&oacut







