Mundo ficciónIniciar sesiónHoras después, exhausta, descubrió su destino. Zola había llorado cuando vio que Annie y Raymond venían a saludarlos. De todos los lugares en los que podría haberlos escondido, Raphael había elegido aquel en el que se habían reunido, donde ella había entendido cuánto significaba para él.
La cálida posada no había cambiado. Los propietarios habían sido informados. Lo que sorpre







