Desorientada, Agatha se masajeó la cabeza a primera vista al sol brillante. Se sentía como si estuviera despertando de un coma prolongado. La cama le parecía el cielo y el infierno al mismo tiempo. Por qué? Porque poco a poco estaba empezando a recuperar la memoria. Y la poca luz que se filtraba a través de las gruesas rejillas con formas arquitectónicas le recordó algunos recuerdos que con gusto se habría ido sin revivir.
Agatha se puso de pie febrilmente y se pasó la lengua por los labios res