Mundo ficciónIniciar sesiónEl yate Persistencia se mecía con la elegancia perezosa de quien conoce su propio valor en la bahía de Cartagena, sus cuarenta y dos metros de eslora brillando bajo el sol del Caribe como una promesa tan seductora como peligrosa. Valeria atravesó la pasarela de teca consciente de que cada paso la adentraba en un territorio donde las reglas del juego que había establecido con tanto cuidado podían desmoronarse con la misma facilidad con que las olas lamí







