Mundo ficciónIniciar sesiónEl reservado privado del Andrés Carne de Res en Chía ocupaba el segundo piso de la casona colonial, un espacio donde las paredes de adobe original habían absorbido décadas de secretos susurrados entre platos de bandeja paisa y botellas de aguardiente antioqueño. Valeria atravesó el corredor de baldosas de barro consciente de que había elegido este lugar precisamente por su carácter incongruente—nadie esperaría encontrar al p







