Mundo ficciónIniciar sesiónLa madrugada en Polanco tenía ese silencio artificial de las ciudades que nunca duermen del todo, un zumbido constante de motores lejanos y sistemas de aire acondicionado que se filtraba a través de las ventanas del departamento de Valeria como el murmullo de un confesionario electrónico. Las luces de la ciudad parpadeaban al otro lado del cristal, constelaciones urbanas que prometían vida y movimiento mientras ella permanecía inmóvil en el sofá







