Mundo de ficçãoIniciar sessãoGiro mi cabeza hacia mi hermano, quien entrecierra los ojos, gesto que no sé si emite en muestra de ironía o simple confusión.
—¿Sobre?
—Sobre ustedes dos.El tono de mi madre es claro, impaciente y carente de vueltas y rodeos.
—¿Qué finalmente juntaron el valor para decirle a la pobre que es adoptada?
Río entre dientes, haciendo que mi madre me fusile con los ojos. Pero cuando aparta la vista de mí, se topa con Marco, quien parece que también se ha te







