Mundo ficciónIniciar sesiónAmbos rostros se detienen en nosotros dos apenas cruzamos esa puerta. Mamá saluda, volviendo a centrarse en lo que parece mezclar en un bol de acero sobre la mesada y siento la amplia sonrisa de papá cada vez más cerca de mí, hasta llegar a corridas a él y fundirme en un cálido abrazo. Al separarme y voltearme, noto que Marco aún permanece junto a la puerta por donde acabamos de entrar, observándonos con una mirada algo







