Por supuesto que él no la conocía en absoluto. Había tantas cosas que él desconocía de ella; como que, por ejemplo, había comenzado a estudiar japonés.
—Estoy cansada de que la gente quiera hacer con mi vida lo que le plazca.
—Nadie está haciendo con tu vida nada, Antonella. —Le digo a él, colocó una mano en su pierna y esto hizo que ella se espantará un poco. —Tenemos problemas más importantes que tú, pensar que todo gira en torno a ti.
—¿Entonces, por qué están esas personas aquí, Vicenzo? ¿