Él tuvo el gusto de ver como el rostro de Nella se volvía de todos los colores.
—Eso fue diferente... —comenzó ella a excusarse, peor él se lo impidió. No deseaba oír sus falsas palabras.
Ella ya le había mentido muchas veces.
Comenzando por su falso amor.
—No fue diferente. —le dijo él y se alejó un poco más de ella. — Lo que hiciste conmigo en esa cama no dista mucho de la vida misma. Mentiste. En todo el sentido de la palabra. Me habías dado tu palabra ante un juez y ante Dios. Si le fall