Muchos celos, pero más mentiras.
Narrador.
Ignacia y Matías iban llegando al majestuoso espacio con toques de palacio antiguo, pilares y estructuras que la dejaron admirada.
—Este salón es precioso — miraba todo maravillada sin poder cerrar los labios y Matías se admiraba con sus ojos de ese brillo que emiten cuando algo la deslumbra.
—Nada se compara con tu belleza— aseguró anonadado sin dejar de verla dejando en su descuido que ella notase lo enamorado que está.
En cambio, a ella se le erizó la piel y sus capullos se endurec