La fragancia de mi verdugo.
Narra Matías.
La sangre zumbaba en mis oídos y esas pocas palabras que dijo en su mediocre defensa se producían en mi mente, haciéndome enojar más y más, quería golpear algo, sacar mi furia.
No niego que la disfrute bastante, Ignacia es mi mal de amor que me hace bien cuando la tengo entre mis brazos me pierdo hasta el punto de olvidar mi propósito, aunque mi norte estaba claro poder completar mi plan me costó infiernos, pues, simplemente quise solo continuar escuchando cómo se rendía a mí, per