La adicción más dañina.
Narrador.
Después de que Matías se calmó un poco, decidió ir a descansar, suponiendo que Ignacia dormía. Puesto que tenía mucho que hacer al día siguiente; viajes que preparar, e indagar quien era la persona detrás de la reciente amenaza recibida.
Debía investigar su procedencia, ya que no le conviene tener enemigos fantasmas que no pueda controlar, y ese hombre que aún sigue en su calabozo siendo torturado se niega a delatar a su líder.
—Un hombre así de leal es lo que necesito en mi cártel…,