Un castigo mucho peor que la muerte.
Narrador.
Matías sintió que el reclamo de Ignacia le enervó la sangre, su vista se nubló y la rabia lo abordó, entonces apretó los puños y se aproximó a su lado logrando intimidarla, pero aún perdido en esa furia no sería capaz de lastimarla con sus manos, sino que acabó explotando en la pared sobre el respaldo cerca de su rostro logrando machucarse la piel de la mano derecha.
—Haa— ella se cubrió la cara con ambas manos tras pensar que ese puño se estamparía en su rostro y a él le dolió más ve