Juego superado.
Narrador.
Matías estaba tan furioso porque ella a pesar de todo se atreve a confesar ese hecho que en vez de disminuir su resquemor solo le hacía más presión en las heridas.
«¡Qué descarada!» otro en su lugar hubiera sentido que le aumentan el ego, pues es un orgullo para hombre escuchar que una mujer le confiese que la ha hecho conocer el placer.
No dudaba de sus palabras debido a que se daba cuenta de que no le estaba engatusando, y aunque no sabía por qué tenía esa certeza igual quería que