Informante traicionero.
Narrador.
Habían pasado ya 48 horas en los que Mariana no despertaba, estando bajo los fuertes efectos de los analgésicos suministrados por el médico que no había podido irse a su hogar, ya que Matías no se lo permitía.
Aturdida empezó a abrir los ojos, sintiendo que todo le daba vuelta, observando cómo el espacio se tornaba borroso.
—¿Dónde estoy? ¿Quién eres tú? — preguntó Mariana horrorizada viendo a ese hombre que estaba sentado en un sillón al pie de su cama, como si estuviera ahí para