Capítulo 7. Guerra en la cama.
El mundo de afuera desapareció. Quedaron solos. Listos para pecar.
La habitación quedó a oscuras. Solo la luz de la luna llena entraba por los ventanales abiertos, iluminando el polvo que flotaba en el aire.
Valentina no retrocedió. Empujó a Renzo por los hombros con ambas manos. Él tropezó hacia atrás y chocó contra el borde del colchón.
—Llevas sacándome de quicio desde el día que nació mi sobrino —dijo ella. Su voz sonó ronca, casi un gruñido—. Hablas mucho y haces poco.
—El sentimiento es m