Capítulo 5. Partiéndose de risa.
Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, Nueva York.
Una semana después.
Valentina Parker ajustó la correa del bolso de mano sobre su hombro y miró por la ventana de la sala VIP. El avión comercial despegaba en dos horas. Primera clase, cortesía de Massimo, aunque ella hubiera preferido pagarlo sola. No le gustaba deber favores y menos después de lo ocurrido con su padre.
—¿Segura de que no quieres que alguien te acompañe?
La voz de Diana sonaba distorsionada por el teléfono, pero la preocupac