Capítulo 26. Territorio enemigo.
Salió del edificio de los Castelli y subió al coche que le designaron, después de un recorrido que le pareció eterno, por fin llegaron.
Después de entrar vio como las pesadas rejas de hierro negro se cerraron de golpe. Un chirrido metálico. Un impacto sordo.
Valentina miró por la ventanilla del coche. El vehículo oscuro avanzó por un camino de grava blanca. Estaba sola en el asiento trasero. Carlos Parker había agarrado el comprobante de la transferencia bancaria en la sala de juntas y había