Capítulo 24. Volando al matadero.
Valentina guardó el anillo en su bolsillo. Volvió a agarrar su maleta.
Esquivó el cuerpo grande de Renzo por la izquierda.
Él estiró el brazo para agarrarla del codo.
—Si bajas por esa pasarela, no te voy a buscar, Valentina —la amenazó Renzo.
Su voz fue un látigo en la espalda de ella.
—Si cruzas ese metal y te vas con ese viejo, te olvidas de mí para siempre. No voy a compartir a mi mujer.
Valentina se detuvo justo en el borde del yate. Su pie derecho tocó el inicio de la pasarela de aluminio