Capítulo 114. La guerra terminó.
No llevaba un rifle. Llevaba una pistola automática en una mano y un teléfono en la otra.
Parecía un loco. No se cubrió. Caminó hacia el centro del tiroteo, gritando.
—¡Carusso! —rugió Conrad. Su voz se escuchó por encima de los disparos—. ¡Sal, rata de alcantarilla!
Las balas zumbaban a su alrededor, pero parecía no importarle. O quería morir, o se creía inmortal.
Massimo miró a Renzo.
—Está perdiendo la cabeza —dijo Massimo.
—No —dijo Renzo—. Está buscando un final dramático.
Massimo se levan