Capítulo 33. Un aliado
Cuando Arion procesó lo ocurrido, salió corriendo tras de Némesis para hablar con ella sobre lo que acaba de descubrir. La alcanzó y la tomó del brazo, impidiéndole seguir adelante. Ella se detuvo y lo miró con una expresión de temor, el corazón del hombre saltó en su pecho de alegría al posarse de nuevo en el rostro de la mujer.
—¿Qué te pasa? —le pregunta Némesis—. ¿Por qué estás actuando de este modo?
Arion la mira fijamente a los ojos y le respondió:
—Te he descubierto, Némesis. ¡Sé que er