Capítulo 20. Ya no había nada más que decir
Arion se quedó por un momento pensativo procesando las últimas palabras dichas por el abogado y que formaban parte del contenido del testamento.
—No entiendo ¿Por qué si Theo sabía que Eton era mi hijo, no me lo dijo? ¿Por qué me ocultó esa verdad? ¿Desde cuándo lo sabía? —las preguntas salían a borbotones de la boca de Arion, mientras los demás presentes se quedaban observándolo en silencio, hasta que el abogado empezó a hablar.
—Su padre dejó un sobre para usted con el contenido de dos carta