A largo plazo, la abuela le había aconsejado que era más barato elegir calidad que comprar chucherías de moda, y tenía razón, pero las chucherías sí que parecían divertidas, pensaba Camille a veces con nostalgia. Levantó la barbilla con desafío mientras se llevaba la mano al cuello, donde su blusa color crema estaba abotonada hasta arriba. Después de semanas sin darse cuenta de que existía, ¿de repente se interesaba por su ropa?
—¿Puedo ayudarle en algo, señor Lawrence?
¿Había estado bebiendo?,