Ridículamente, Freya se sintió traicionada. Travis entró y sintió una opresión en el pecho. Parecía tan extraño, tan ajeno. Demasiado guapo para ese ambiente. Finalmente, encontró sus piernas y se acercó para abrazar a Daniel. Sus ojos se abrieron de par en par mientras observaba a Travis, una vez más.
Daniel repitió su pregunta. "¿Es ese su coche, señor?"
Travis miró a Daniel y Freya pudo ver cómo sus mejillas se ruborizaban.
Sus ojos adquirieron un brillo que nunca antes había visto... o tal