Emocionada y aterrorizada de que lo viera, se dirigió al fregadero. "Solo voy a buscar agua. No pude dormir y no tiene nada que ver con que vuelvas o no a casa".
Mentiroso.
Freya oyó su voz por encima del chorro de agua.
"Yo tampoco pude dormir", dijo.
Freya recordó el aire intensamente solitario que lo rodeaba mientras esperaba fuera antes de entrar. Ahora se sentía culpable por haberlo presenciado. Sostuvo el vaso de agua con ambas manos y se giró, desorientada.
Miró la taza de café y comentó